• Es indispensable el apoyo y la amistad de amigos, familia y maestros, para que esto funcione de mejor manera y con una mejor solución.
  • También podemos consultar con psicólogos para ayudar al niño a la superación de los abusos.
  • Es necesario informar al Director o Coordinador de la escuela de cualquier incidente de abuso o intimidación
  • Seria una buena opción la gran vigilancia en las horas de recreo, ya que es cuando más se dan estos actos.
  • Es importante que el niño tenga una relación de gran confianza con su tutor, para así poder comentarlo con total libertad.
  • Ignora al agresor, haz como si no lo oyeras. Ni siquiera le mires.
  • No llorar, enfadarse, ni mostrar que te afecta. Eso es lo que el agresor pretende, así que no hay que darle esa satisfacción.
  • Si se puede, intentar ironizar o tratar con humor lo que diga. Por ejemplo, si dice "¡qué camisa más fea!" , se puede responder "gracias, me alegro de que te hayas dado cuenta".
  • Alejarse o corre si es necesario, si crees que puede haber peligro. Ir a un sitio donde haya un adulto.
  • Si se siente que no se puede decir nada a nadie, tratar de escribir una carta explicando lo que pasa. Dársela a un adulto en quien confíes y guardar una copia para ti.

Abusador:

  • Incluso si el niño es uno de los abusadores y ha participado en esos comportamientos, es necesario informar al colegio para vigilar estos actos.
  • Busque ayuda de afuera, ya que el comportamiento de abuso o intimidación requiere un abordaje integral.
  • Un psicólogo puede ofrecer más sugerencias o trabajar con el niño para desarrollar nuevas habilidades emocionales y sociales.
  • Hay que hablar calmadamente con el niño sobre las razones de participar en dichos comportamientos, ya que puede estar experimentando dificultades sociales o emocionales.
  • Algunos niños pueden participar en comportamientos abusivos solamente para formar parte de ciertos grupos de una manera presionada, o para evitar ser abusados o intimidados.
  • Hay que explicar al niño porqué es inaceptable el comportamiento abusivo que tiene hacia sus victimas.
  • Si nos encontramos delante de grupos pequeños se puede minimizar a través de la persuasión.
  • También existe la creación de talleres de convivencia en los que se hace ver al otro como un ser en relación y con múltiples necesidades.
  • Establecimiento de pactos de convivencia prácticos y funcionales en la aplicación de sanciones a quienes infrinjan las normas, con tal de evitar el crecimiento de abusadores.
  • Enseñar al niño alternativas para su comportamiento agresivo, como puede ser el pedir ayuda, respetar a otros, compartir sus cosas y mostrar tolerancia hacia aquellos niños que son diferentes.
  • Si el niño cambia su comportamiento, alabarlo por usar otros métodos más apropiados para relacionarse.
  • Como ultima opción, encontramos la penalización directa por parte de los representantes legales de los menores de edad.


Con todo esto llegamos a la conclusión de que ciertamente todo esto no es la solución definitva al problema, ya que muchas veces es necesario recurrir a otras medidas (intervención del Estado, educación de los padres, fomento de valores éticos y sociales, etc.) estas son propuesta que pretenden ser una medida fácil de implementar en la mayoria de casos que encontramos acoso